A la U 

Amiga “Luz cegadora”. No esperaba tu llegada en aquella noche junto a la proa, en aquel agosto, en aquel silencio de mar angosto. 

En aquel pensamiento que murmura sin gusto ni en aquel teléfono que marca ya mustio. Llego yo a las horas banales para aquel que madruga ya sin sueños, ya sin duras barcas, ya sin mundos etéreos, ya sin mucha esperanza.

Preocupado pensaba que quizás las olas turbias de un mar que me llama fueran el hielo que necesita está caldera… ya marchitada.

Pero con pocas palabras, quizás ni cuenta te diste, que menudo gesto de deliberada inocencia. Menuda simpatía que compartiste,  tan sincera, tu preocupación venidera por la madera que ha llegado con la deriva de las altas mareas.

Puede no parecer un acto merecedor de galardones y medallas pero créeme si te digo que es en los pequeños detalles donde la verdad se esconde. Dónde encuentro la metralla del cariño y el valor de una persona, donde puedo decir y digo que menudo amigo me encontré entre tiendas verdes de una semana lluviosa.

Menuda estás hecha tú, que en honor a la verdad puedes ser protagonista de mas de un relato, en un blog casi secreto, no te puedo engañar, pues no tengo más que ofrecerte qué toda mi amistad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s